jueves, enero 15, 2015

Estoy muy nervosio

Eso le gritaba Miliki a Gabi en los felices 80: Estoy muy nervosio. Y yo me tronchaba porque tenía once años, o quizá diez, o quizá doce.

Hoy estoy muy nervosio porque sale a la venta mi novela Toda la verdad sobre las mentiras, que está ambientada, fíjense qué bien hilado está todo en este blog, en los años 80.


Y me pongo nervosio porque tengo ganas de que la gente la lea y me diga qué le parece. Que me contéis si os habéis emocionado, si habéis sufrido, si habéis reído o llorado, si por unas horas os habéis olvidado del informe Fonollosa que os trae por el camino de la amargura en la oficina, si en algún momento habéis dicho: "¡Ah, esto me pasó a mí cuando tenía diez años!", o si os parece que estoy escribiendo sobre vuestra familia (si la novela os parece espantosa, recordad que el ego de un escritor casi novato es muy frágil).

Así que compradla, si os apetece, dadle una oportunidad. Y si os sentís generosos, escribid una reseña en algún sitio, o publicadlo en Facebook, o decidlo en Twitter, o sacad una foto al libro y subidla a Instagram, y coged el teléfono y recomendadle a vuestro buen amigo Pau Gasol que se haga con un ejemplar, o aprovechad que acabáis de conocer a una desconocida en un garito para decirle: ¿te has leído Toda la verdad sobre las mentiras?

Gracias a todos. Sois más majos que las pesetas (que también son de los 80).

(Ya había hablado de la novela por aquí, por si alguien quiere saber algo más sobre ella, y yo creo que sospechais que voy a hablar más veces en el futuro. Y tenéis razón).


sábado, enero 10, 2015

Hartículos que he escribido

En estos últimos tiempos he ido colaborando con otros sitios que no son el Cerdo agridulce, y me acabo de dar cuenta de que no he dicho nada aquí. Qué mal, Palomares. Pero el valor de un hombre se fundamenta en su capacidad de rectificar a tiempo y de encontrar una excusa cualquiera para poner una foto de Bar Refaeli, y ambas cosas me sobran a mí.

Así que aquí van algunas cosas que he escrito fuera del Cerdo agridulce:


 Glup-glup Magazine:

La verdadera razón por la que se han divorciado Tim Burton y Helena Bonham-Carter 

Prohibido niños

We love advertising:

Un artículo que habla de sexo para ganar visitas, demostrando así su tesis principal

Nunca entiendo qué quieres decirme

El poder de la publicidad

Yo, mí, me, conmigo

Me tenéis hasta la coronilla con la Helvética

¿Cuándo va a salir la publicidad del armario? Primera parte.

¿Cuándo va  a salir la publicidad del armario? Segunda parte. 

Yo una vez escribí un anuncio como David Abbott

5 buenos ejemplos de cómo abrocharse el cinturón

Together Lebron James

Verne:

Los mejores mensajes de spam que he recibido nunca

16 anuncios con famosos que merecen la pena


Y eso es todo por el momentCoñe, que se me olvida lo importante, lo que os atrae aquí como la miel a las moscas:

Brindo por Palomares y sus artículos

La foto de Bar que no falte.

viernes, enero 09, 2015

Ideas para San Valentín

No lo dejéis para el último día. Os propongo un buen regalo para San Valentín, algo romántico:



José Luis Perales tenía que haber hablado de los trasteros en aquella canción mítica en la que define qué es el amor.




domingo, diciembre 14, 2014

Toda la verdad sobre las mentiras, de José Antonio Palomares

José Antonio Palomares soy yo, y sí, el día 15 de enero sale a la venta mi novela Toda la verdad sobre las mentiras (ya se puede comprar), editada por Plaza&Janés. Mírala qué bonita:


Toda la verdad sobre las mentiras es una novela agridulce, como el Cerdo que da título a este blog, en la que cuento con una mezcla de humor y ternura la historia de una familia vista a través de los ojos del hermano mayor. Durante la novela la manera en la que el niño ve a su familia, y a todo lo que le rodea, va cambiando poco a poco. Y hasta aquí puedo leer.

No sale Bar Refaeli porque la novela está ambientada en los años 80 y entonces Bar igual ni había nacido. Sí, señora, puedo escribir cosas sin que se nombre siquiera a Bar (aunque creo que es la primera vez en tres años en que escribo algo de más de cien palabras en el que no se cita a Bar Refaeli). Pero sí sale Silvia Marsó, que entonces trabajaba en el Un, dos, tres y estaba muy estupenda (sigue estando, y siendo, muy estupenda).

En la novela hay verdades, mentiras, recuerdos verdaderos y falsos, fantasías, gente con parche, yogurteras, duelos implacables de canicas, delanteros tan buenos que sus jugadas parecen imposibles, mujeres con las piernas largas, palabras sacadas de Mortadelo y Filemón, un esqueleto, chapas, bicicletas, fotos familiares, perros con cara de malo, chupachups Kojak, películas de kung fu, monedas de cinco duros con el águila imperial, dónuts, seats supermirafiori, pastillas de jabón hechas a mano, amor verdadero, archienemigos y un burro llamado Sansón, entre otras cosas.

La novela está muy bien, creo yo (a mí madre le ha encantado, con lo que es mi madre para todo lo que no sea Faulkner), así que os pido con lágrimas en los ojos y cara de gatito que la compréis, la recomendéis a vuestros mejores cien amigos, la leáis, que hagáis algún comentario sobre ella por esos mares procelosos de internet o en la barra del bar, etcétera. Que me echéis una mano, vamos. Con lo que yo hago por vosotros a diario, a vosotros qué os cuesta. Bien poco. Venga, trato hecho.

Sed generosos (con la compra) y expansivos (a la hora de hablar de ella). Y tendréis mi eterno agradecimiento.

viernes, noviembre 28, 2014

Masajista

Creo que este es el mejor texto publicitario que he visto en años:



Hola, si te gustan o apasionan los masajes de calidad o deseas tener una experiencia nueva: sinceramente, creo que yo soy tu mejor opción.

Qué dos genialidades. Primero el "si te gustan o apasionan", y luego el "sinceramente, creo que soy tu mejor opción", que es al mismo tiempo arrogante y modesto, como si nos perdonara la vida mientras nos ofrece con humildad sus servicios.

Luego vienen un par de párrafos hablando de los masajes en plan filosófico en los que de pronto sospechamos que a lo mejor no estamos hablando del mismo tipo de masajes porque hay cierta, cómo podríamos llamarlo, cierta ambigüedad.

Pero de inmediato volvemos a la genialidad cuando la masajista se escribe a sí misma, entre otras cosas con un hallazgo espectacular: "mirada enigmática". A mí me habría gustado que la autora siguiera por ahí eternamente en vez de contarnos el catálogo de masajes que sabe hacer, que es bastante aburrido y tan largo que estás a punto de saltarte la parte en la que dice, de pronto: "Recibo sola y sin mirar el reloj. Te gustará y no te defraudaré".

Cáspita. Eran esos masajes más que los ayurvédicos.

miércoles, noviembre 26, 2014

Despierta el tigre que hay en ti

Ojalá hubiera tenido yo de niño este álbum de cromos:



Cuando en 1984 me enfrenté a un tigre en las calles de San Sebastián de los Reyes no tenía ni idea de cuál era la manera correcta de comportarme. Sólo las películas de Tarzán que ponían en Sesión de Tarde daban alguna pista sobre qué hacer.

Los niños de hoy ya saben que hay que parecer feroz, hacer movimientos amenazantes y gritar. Y darle con una piedra en la cara. ¡Toma, ja, ja, ja! Me encantaría ver qué sucede en el cromo 092.

lunes, noviembre 24, 2014

Doctor Livingstone, supongo

Livingstone fue un explorador escocés conocido por perderse en África y protagonizar un videojuego mítico (en realidad el protagonista era Stanley, pero esto es una licencia bloguera). También le da nombre a un tipo de té, más o menos:



Me hace gracia que Rooibos esté escrito perfectamente y el doctor no. Yo es que tengo un sentido del humor muy básico.


lunes, noviembre 17, 2014

Joyas de la Wikipedia: Amontillado

Hola, tengo una nueva adicción. Consiste en mirar entradas de la Wikipedia y reírme con lo que escribe la gente. Porque hay artículos delirantes. Y os lo digo yo, que soy un convencido de las bondades de la Wikipedia y un rendido admirador de Jimmy Wales. Vamos, que soy donante de la Wikipedia, tanto en conocimiento como en pasta pura y dura.

Pero hay cosas que dices: cómo está la gente.

Como el ejemplo que hoy presentamos: Amontillado.


Cosas que me hacen gracia:

"Esto normalmente es intencional, pero a veces pasa sin querer, y entonces se debe cambiar la etiqueta" 
Es muy grande esto de que a veces uno hace amontillado sin querer y entonces hay que cambiar la etiqueta de la botella. me gusta mucho esa especie de tono fastidiado de la redacción, de resignación por las desgracias que a uno le ocurren en la vida.
"Para su crianza se parte del vino fino, pero se deja que la levadura, la cual determina el gusto."
"Éste es el método más corriente, pero se puede usar la palabra para cualquier vino que sea entre el fino y el oloroso, aunque unos conocedores pongan ."

Dos largas frases producto de estar bebiendo amontillado mientras escribes la entrada sobre el amontillado.

"Estamos ante un vino recio, para acompañar carnes o chatear fuerte".

¡Chatear fuerte! Jajaja.

"También se puede tomar (…) con un puro habano en la sobremesa"
Maravilloso. La verdad es que la imagen mental que provoca es extraordinaria y clarísima. Un diez al redactor.

El pie de foto: Amontillado servido con aceitunas. ¡Ah, las aceitunas! ¿Por qué no se las cita como adecuadas para maridar con el amontillado?

viernes, octubre 24, 2014

La infancia de los creativos

Tengo muy pocas dudas de que el creativo que hizo este cartel pasó muchas horas jugando al Mortal Kombat:


¡Fatality!

Más allá de la cara de sádico del tipo que sostiene la columna, que es lo más llamativo, ¿la chica de la izquierda no le está rompiendo la espalda a su rival?

Recordemos todos juntos aquellos tiernos momentos de nuestra infancia:
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